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sábado, 8 de agosto de 2009

cuento - Letras desvalorizadas

LETRAS DESVALORIZADAS**


por ronaldo duran*


El hombre es un animal disconforme con la regla del juego que la vida impone. ¿Ya hemos visto una hormiga alcanzar la luna? ¿Al comando de un hormiguero apoyándose en una supuesta legitimidad, dictando ordenes en el hormiguero vecino? ¿Caballo, buey o vaca poniendo a escarbar las capas de ozono?

El animal humano escarba y escarba casi todo a su alrededor. El gordo, sueña quedarse delgado.
El delgado, espera ganar peso. El blanco, vive aburrido y desea ser moreno. El negro, se pinta de blanco. El calvo, no ve la hora del implante... El genotipo ha perdido el espacio ante las tinturas artificiales que colorean la piel y el pelo en los días actuales.

Similar a las demás especies de la naturaleza, en la especie humana existen los súper-tranquilos contrastando con los activos. Extremos humanos. Mientras a los primeros, en la óptica de un observador poco atento a los pequeños detalles, juraría tratarse de personas sufridas.

¿Sufrido? ¿El ser humano? Esto es un equívoco. A menos que se haya muerto, no hay persona totalmente sufrida.

Destino, Dios, espíritus divinos y demás fuerzas ocultas del universo han dado rienda suelta y dejaron de intentar comprender a esto raro especie que se arrastra sobre la Tierra. Han percibido que eso resulta en un trabajo inútil.

Pasear en la filosofía sobre lo que es el hombre jamás tendrá el mismo efecto que mostrar la simple rutina de una persona.

Ya que hablamos de disconforme, vamos a ver uno.

Robson de Braga Araujo busca ser valorizado como escritor. Hasta allí todo normal. Cada cual tiene su sueño.

Aquí el soñador camina al borde del pozo de la obsesión.

Robson llena su meta hasta el límite del delirio. Auque se trate de un delirio letrado, académico y crítico. El delirio es alcanzar la fama a cualquier riesgo. Lo malo es que el reconocimiento ha huido como algunos parlamentarios se esquivan de la CPI, cualquier CPI, desde que lleva a la sospecha sus actos y patrimonio.

Miércoles por la mañana, mes de julio de 1996. La ciudad de Taubate, municipio de la Provincia de São Paulo, despertaba de la misma manera que lo había hecho en el día anterior, no obstante lo que digan los amantes de la Física.

Estamos en la periferia, porque Taubate también cuenta con la suya. La casa es aquella despreciada por la gente esnob, pero deseada por los millares de miserables que encaran un banco frío en la plaza, un rincón en una vereda de algún establecimiento comercial, únicos locales disponibles, como regla, en una metrópolis, a menos que el mendigo haya alcanzado un hueco en una villa miseria.

Robson mira el despertador neurótico que berrea sin cesar. Seis y media. ¿Por qué enfardase? Si él mismo puso el ruidoso para sonar a la hora esperada. Su obligación seria agradecer. Lo otro había quebrantado semana pasada. Perdía siempre la hora.

_ Vamos, hombre, vamos... La hora ha llegado.

No es el reloj eléctrico que le dirige estas palabras, mas bien su conciencia, aunque bueno retraída.

Cuanto le hubiera gustado haber atendido al llamado. Pero su cansancio no se lo permitió. Dormiría por hora más.

De repente, se apoyó en la cama. Desperezase. Le gustaría que el mundo se hubiera acabado, una bomba hubiese caído en la ciudad o cosas peores. Todo. Menos dejar las frazadas.

Apoya sus pies en el suelo helado. Va a buscar las malditas chancletas. Jamás las encuentra en donde las dejó en noche pasada. Pero ni él sabría decir precisamente en que sitio las había dejado. Recoge un par al sur y otro al norte. Por más que lo desease, no lograría atender a la antigua solicitación de su madre, doña Eunestina.

_ Evita pisar en suelo helado. Esto hace muy mal a la salud.

Doña Eunestina cumplía el papel de una madre cuidadosa. Temía mucho el catarro crónico de su hijo. Aunque esporádico, este no ha dejado Robson en paz desde pequeño. La lucha dura ya tres décadas.

Como por arte de magia, había vestido el pantalón y la camisa sin planchar. En el desayuno venía el Nescau con leche y una mitad de pan del día anterior, con mantequilla. Él hacer el café le daría mucho trabajo, aunque fuese soluble. Bebía bastante durante todo el día en la oficina. Entonces, ¿para qué preocuparse?

Los dientes van sin cepillar. En la notaría cuidaría de la higiene de su boca. En su armario, lucían jabones, pasta dentífrica y cepillo de dientes.

El sol de una mañana de invierno, de vez en cuando causa ardor en los ojos de quién saborea las recomendadas ocho horas de sueño. Imagino el daño que hace a la salud de quién mantiene el mal hábito de imitar murciélagos y lechuzas, cambiando el día por la noche. Robson, dedicado amante de las letras, encuentra una oportunidad para bosquejar sus poemas en el silencio y en los ratos libres de la madrugada.

Llegó retrasado en la notaría. El patrón, resabido, ni hace cara de pocos amigos ¡ No lo adelantaría! Había solamente un consuelo: descontar en el fin de mes el salario. Y no estaba dispuesto a abrir la mano del recurso.

¿ A quién le gusta perder? Ni aquel que cae en falta. Un día la indignación explotó. El retrasado, de comprobante salarial en la palma de la mano, tuvo el coraje y fue a reclamar.

_ ¿Mas Sr. Antonio, todo esto de descuento?

_ ¿ Qué hacer? Son los minutos retrasados.

_ ¿Pero todo esto?, el empleado, con la mirada sufrida en el rostro, monologa la pregunta sin esperar por una respuesta favorable. Sabia que había cometido falta.

_ Sumé veinte minutos en un día, quince en el otro..., llegué a este valor, decía el patrón con los ojos fijos en el papel, en el cual listaba los más de veinte días que contaba con descuento.

_ El señor conoce mi realidad... vivo a lejos de aquí...

El abogado Antonio Queiroz, dueño de la notaría, sonrió medio confuso. Con más años de abogacía que Antonio de Magalhães de política, sabia reconocer un bueno carácter en la persona de Robson. Funcionario aplicado. No tiene pereza en el servicio. Ni era absentista.
Buscó a barajar la actitud arbitraria.

_ Sé de todo esto... y mucho más... Lo que no puedo es abrir excepción para nadie. Si no te llevo por tus retrasos es bien posible que mañana por la mañana todos empiezan a llegar después de las diez...

Exageraba. Pero mismo exagerando todo empleador juzgase tener la razón, y ¿quién va le destituir de ella?

Robson hice su retirada, vuelve para su puesto. Reconocía la pérdida de tiempo.

Después de sacar la capa protectora de la máquina profesional, corrió hacia Enrique para recibir la papelera acumulada. Mecanografiaría hasta la hora de almuerzo, sin cesar. Si bien que ir al baño, fumar un Hollywood, mojar el gañote con un cafecito, café que Guilherme, vulgo Zé Bezudo, tracia del Bar & Restaurante, era de ley, acciones constituyentes del servicio.

El día en la notaría era de perro, y de los rabiosos. El Cristián tradicional allí avistaría la imagen del infierno dantesco. Ni faltando figuras conocidas como a del diablo. Este en piel de Antonio Queiroz.

¿Qué más podría pensar delante aquella fisonomía irregular? Bigote espeso, un poco gris por la edad, un poco amarillo por el hábito del cigarro puro; calva pronunciada en tope de la cabeza; raspadura de pelos blancos por cima de las orejas; las mejillas que parecían hervir, dado el rubor constante en la hora de mayor movimiento en la notaría.

El diablo no reina solo. La clientela del otro lado del balcón seria los ángeles decaídos. Esto cuando no ocurría un u otro más arrojado empurrarse adentro de la arena que debería ser exclusiva a los funcionarios, con intento de hacer sus exclamaciones más vehementes, aterrorizadoras.

La lógica diaria es la gritería. Caras aburridas delante la espera. Impuestos contradichos antes de quitados. El doctor, algo sensible con las personas, pasa por bruto cuando el asunto es ganar dinero, o evitar pérdidas. El número de funcionario, ah, insuficiente para la clientela. La sed de ganancia hace con que él cierre los ojos a la realidad.

Cosas de Brasiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiil.

Rutina de los documentos importantes. Firmas que se abren. Firmas que se cierran. Persona física o jurídica que protestan o que se ven protestadas.

El brasileño amante de samba encara el tumulto de modo diferente del Cristián tradicional. Vería en eso el carnaval jurídico. Los más variados bloques desfilando por la gran apoteosis llamada notaría. Bloques de fraudulentos, de lesionados, de emprendedores, de asociativos...

Mecanografiar, manosear documentos ultra-ultra-confidenciales. Reconocer firmas, rúbrica. Autenticar copias de CI, CIC. Tirar certificación de nacimiento, de casamiento, de óbito. Recibir el C.G.C. Copia del estatuto publicado en Diario Oficial, colorido por la lista de los directores, asociados. Registrar ACTA de Asamblea ordinaria, extraordinaria, es siempre buen para evitar habladurías.

Los ventiladores de techo que calientan más que refrescan. El acondicionador que se ha desarreglado una semana atrás instalado y hasta ahora en la asistencia técnica. Por suerte el invierno ayuda un poco.

Los callos en los dedos, cosa de practica. Portaplumas babeadas y mordeduras en las tapas. Muchos prefieren las chupar que mascar las puntas de cigarrillo.

Cinco y media. Robson agotado. ¿Quién estaría aún con alguna animación atrás toda esta tempestad? Nadie, sino que fuera un tunante. El tunante que se ahorra de esfuerza bruta, que logra dirigir el ambiente de manera a no perder a él en stress enfermizo. Marcos es un tunante.
Lo único que mostrase dispuesto a pasearse al Shopping Center, espera la enamorada, a cual trabaja en una tienda de ropa de moda y encara dos horas delante de una gran pantalla de cine, con una bolsa de palomitas en las manos.

Los demás se arrastran hacia sus casas. Una buena parte, después de un baño y la refección calientita que aterriza en la mesa de la cena, vuelven a tener lo ánimo. Despiertan. Dan la justa atención al televisor, al radio, durante el resto de la noche, aguardando la hora de dormir.

El solitario no goza de la misma suerte. Va a lavar la loza. Poner algunas cosas en orden. Desde que la mujer pedió las cuentas, indo a enroscarse en los brazos de otro hombre, en opinión de ella, más pie-en-lo-suelo, la casa asemejarse a una república, una casa sólo para estudiantes.
Robson sólo tiene alguno capricho cuanto a la limpieza en vista de la visita de los dos hijos suyos, un varón y una chica.

El padre deposita la pensión de los chicos, la cuantía que la ley exige, en la cuenta corriente de la ex esposa. No es él uno avariento. Cuando necesario, suelta un poquito más de dinero. La esposa y el actual marido, ambos muy bien empleados, no tendrían necesitad. Pero ya que el padre así desea, bueno.

Ana cansó de la convivencia. Robson a su lado no lo puedo negar: había tenido buena vida familiar. Pero la perdió por intransigencia. Volvió a usar de una costumbre que había nutrido en la adolescencia: lo gusto por la poesía. Sin medir las consecuencias, deseó dedicarse con todo su empeño.

Apegándose a los libros con tal voracidad, en los finales de semana, él encolerizó la esposa. Sin paseo, siquiera asistir al Faustão, ni fútbol, ni brega entre ellos, ni nada. Lectura, sólo.
Insuficiente los finales de semana, contaminó las noches, las madrugadas. Ella solitaria. Él leyendo y escribiendo. Fue la gota que colma el vaso. No tuviera nacido para eso. Así que él encerró un segundo volumen de poesías, Ana se marchó.

Robson envió los volúmenes para las casas editoras. Dos le rechazaran pronto. Otra, casi seis meses adelante para le volver una respuesta negativa. Las editoras son gentiles. Si recusan el material, alegan: nuestro programa de lanzamiento va indo lleno, y se queda comprometido por los próximos meses... Mismo sin interés en la publicación de lo original suyo, quedamos gratos por la preferencia. La ausencia de palabras explicitas que descalifican las poesías ha incentivado a su ego de escritor a persistir en el trabajo. Y allí vamos a verle a nutrir la esperanza que un día la suerte le muestre su sonrisa.

“La arte nace destituida de la ganancia. Si un día quedarme reconocido, muy bien”, es la opinión de Robson. Conservando esta convicción nuestro Don Quijote de las Letras Desvalorizadas dedicase de cuerpo y alma a su intento. Un martirio que, aquí entre nosotros, provee cierto placer al pobre desgraciado.

¿Qué importa la mujer, la tranquilidad? En el cerebro del inconformista hay una sustancia extraña. ¿Néctar de la confianza de la ilusión? Poco interesa. Lo que importa es que disputa lugar con la sangre, irrigando sueños y actitudes.


* Romancista, escribe en periodicos brasileños. contacto: ronaldo@ronaldoduran.com

** Traducción por Carlos Vargas, paraguayo, del original en portugués "Letras Desvalorizadas".

sábado, 1 de agosto de 2009

marcos brunini - psicologia evolucionista


POR QUE A IDADE DA PUBERDADE
TEM DIMINUÍDO NAS ÚLTIMAS DÉCADAS? III[1]

por Satoshi Kanazawa[2],



As meninas que crescem sem seus pais em casa tendem a entrar mais cedo na puberdade do que as meninas que crescem com seus pais possivelmente porque a ausência do pai é um indicador do grau de poligamia na sociedade. Porque as meninas que experimentam a puberdade cedo apresentam maior probabilidade de iniciar sua vida sexual e ficarem grávidas numa idade mais precoce, e de se tornarem sexualmente mais promíscuas ao longo da vida, a idade da menarca é um determinante importante para o resto de sua vida. Que outros fatores são influentes?

Aparte a ausência do pai, o risco e a incerteza no ambiente familiar de uma menina são associados geralmente com uma idade mais precoce da puberdade. Qualquer coisa que possa potencialmente conduzir à morte prematura de uma menina ainda nova, conforme já demonstrado, acelera sua maturação. Isto faz pleno sentido evolutivo: se alguém pode morrer a qualquer tempo, esse alguém deve começar a reproduzir logo a fim ter alguma possibilidade de deixar crianças e de conseguir o sucesso reprodutivo. Aqueles que vivem em ambientes arriscados e incertos não podem permitir-se gastar seu tempo amadurecendo ou adiando a reprodução. Esta é pelo menos parte da razão pela qual as meninas de famílias pobres amadurecem mais cedo e têm crianças em uma idade mais precoce.

Em famílias ocidentais contemporâneas, o nível de conflito e a tensão entre a menina e um dos pais (mãe ou pai) são usados frequentemente como um indicador do risco e da incerteza na família. Meninas que têm pais calorosos e que dão suporte alcançam a puberdade e têm filhos mais tarde do que as meninas cujos relacionamentos com pais são plenos de conflito e tensão. Entretanto, eu acredito que o risco e a incerteza ambientais como deixas para uma estratégia reprodutiva particular (conhecida como a estratégia de seleção r, que implica em amadurecimento precoce, reprodução de vários filhos, e não investimento pesado em nenhum deles) são causas completamente diferentes da menarca precoce do que é a ausência do pai como um indicador de poligamia; de outro modo, não se pode explicar porque todas as meninas em sociedades polígamas, na média, têm a experiência da puberdade mais cedo do que meninas em sociedades monógamas. (Agradecimentos a Jay Belsky, como de costume, por me indicar a literatura científica mais recente sobre o assunto).

Finalmente, antes que eu conclua esta série de posts, gostaria de responder a um comentário feito em um post anterior. Os leitores regulares deste blog sabem que eu tenho uma política de nunca responder os comentários dos leitores, porque, sinceramente, como os mesmos leitores também sabem, a maioria dos comentários não merece resposta. Entretanto, há um comentário particularmente perspicaz no primeiro post desta série que eu não resisto em responder.

Michael Perreault pergunta se as meninas que assistem a muitas famílias divorciadas na TV poderiam experimentar a puberdade mais cedo, afinal, porque no ambiente evolutivo não havia nenhuma imagem realista de outros seres humanos (como na TV e nos filmes), o cérebro humano tem dificuldade em distinguir caracteres da TV, que repetidamente encontra na TV (seus “amigos da TV"), dos amigos reais, ainda que trabalhos mais recentes sugiram que esta tendência possa estar em sua maior parte restrita às pessoas com inteligência geral mais baixa. Se as pessoas têm uma dificuldade implícita em separar a TV da realidade, então as meninas poderiam igualmente experimentar um adiantamento da puberdade (o que geralmente acontece em conseqüência de seus próprios pais terem se divorciado) assistindo a famílias divorciadas na TV?

Eu amo perguntas como esta, porque poderiam somente vir de alguém que compreende verdadeira e profundamente a psicologia evolucionista em geral e o Princípio da Savana em particular. Alguém que não compreende completamente a psicologia evolucionista nunca faria perguntas como esta. Ainda que seja bastante perspicaz e engenhosa a sugestão do Sr. Perreault, não penso que o Princípio da Savana funcione neste exemplo particular, por duas razões.

Primeiramente, eu creio que as famílias descritas nos programas de TV têm menor probabilidade de divórcio e de freqüentes situações de tensão e conflito do que as famílias americanas reais. É verdadeiro que, comparados a anos atrás, hoje cada vez mais os programas de TV apresentam famílias quebradas e reconstituídas. Mas eu penso que a proporção de famílias divorciadas é mais baixa na TV do que na vida real, e que nos programas de TV as famílias com tensão e conflitos severos são subrepresentadas. Tais famílias simplesmente não fornecem material para comédias.

Segundo, e mais importante, como eu menciono em post anterior, o mecanismo (bioquímico) aproximado mais provável pelo qual a ausência do pai provoca o adiantamento da são os feromônios transmitidos à menina pelos homens não relacionados à família (padrasto, o novo namorado da mãe, etc.). Se este for o caso, é muito pouco provável que simplesmente assistir a famílias divorciadas com um padrasto na TV possa provocar a antecipação da menarca em uma menina, mesmo que se seu cérebro implicitamente pense que ela está vivendo agora com um padrasto, isso porque os sinais da TV não carregam feromônios.




Pesquisa e tradução: Marcos Brunini (marcosbrunini@yahoo.com.br).



[1] Why has the age of puberty declined in recent decades? III, disponível em http://blogs.psychologytoday.com/blog/the-scientific-fundamentalist/200810/why-has-the-age-puberty-declined-in-recent-decades-ii, acessado em 04/02/2009.

[2] Satoshi Kanazawa, psicólogo evolucionista, leciona na London School of Economics and Political Science e é coautor (com Alan S. Miller) de Por Que Homens Jogam e Mulheres·Compram Sapatos - Como A Evolução Molda Nosso Comportamento. Rio de Janeiro: Prestigio Editorial. 2007.

alexandre mohor - poesia


REVOLUÇÃO, CONTESTAÇÃO*


Estavam todos ali,

tentando entrar,

dizendo que devia abrir.


E veio o poeta escrever

uma longa e profunda poesia

analisando o erro do dono da porta.

E veio o rebelde contestador

dar chutes, jogar pedras

e berrar incitando a multidão.

E veio o estudante

fazer um inteligente discurso

falando da democracia

num microfone instalado

por um outro, cidadão desconhecido.

E vieram o repórter e o fotógrafo

pegaram flagrantes do dono da porta

e fizeram uma longa crítica

e uma grande manchete arrasadora

para o dia seguinte.


E num dia

ouviu-se um barulho de chaves

do lado de dentro da porta.

Ela abriu.

Alguém saiu, sorriu e falou:

- Entrem. Vamos tomar um café.

E cada um então

virou as costas e foi para um lado,

procurando uma porta fechada,

sonhando com uma revolução.


Belo Horizonte / Setembro de 1979


* poeta.

sábado, 25 de julho de 2009

nelson valente - educação


Estatuto da Criança e do Adolescente.
Tudo muito bonito, mas efetivamente inócuo.


por Nelson Valente*



Em matéria de documentos oficiais, não podemos nos queixar. Estamos com uma bonita coleção, que vai desde a Declaração Universal dos Direitos da Criança, passando pela nossa Constituição, até chegar ao Estatuto da Criança e do Adolescente. Tudo muito bonito, mas efetivamente inócuo.


Com enorme tristeza e preocupação verifica-se que o número de crianças maltratadas no Brasil cresce a cada dia. Além das que se encontram fora da escola, o total de mortes ultrapassa 100 mil por ano. Diante do elevado grau de violência existente nas ruas, é duro verificar que a própria família, dentro de casa, também contribui para agravar essa situação. Espancamentos, negligência nos cuidados com a alimentação e medicamentos, cárcere privado e até abusos sexuais, que vem aumentando sensivelmente, são algumas das reações dos adultos para "repreender e corrigir" menores que tenham cometido algum delito.



As ocorrências registradas estão ligadas principalmente às populações de baixa renda. Mas segundo pesquisas já realizadas, a violência no lar abrange toda a sociedade, inclusive famílias de maior poder aquisitivo e com grau de instrução elevado, que não costumam fazer as denúncias para evitar constrangimentos.



De acordo com pedagogos, psicólogos e pediatras, o problema é mais comum em pessoas com deficiências comportamentais como o alcoolismo e o uso de drogas, e também pelo desequilíbrio na relação do casal, que acaba por afetar os filhos.O Brasil situa-se na posição, no mínimo desagradável, de terceiro colocado mundial em maus-tratos infantis.




Em congressos e seminários, demonstra-se que é preciso haver uma mobilização da sociedade em defesa dos menores e, especialmente, mudanças radicais na legislação do país, com a adoção de medidas punitivas mais rígidas a todos os que, por insensibilidade ou por ignorância, abandonam os menores à própria sorte ou cometem contra eles violências inadmissíveis. Um trauma contraído em tenra idade pode perdurar por toda a vida, transformando aquele ser humano num marginal.



Não custa consignar-se este grito de alerta, enquanto é tempo.


O psicólogo/psicanalista Everaldo Ferraz de Oliveira, é especialista em psicologia infantil há 20 anos. Para ele, o ECA - Estatuto da Criança e do Adolescente, permanece em nível de legislação e não tem o poder de gerar fatos. As consequências da violência doméstica acompanham suas vítimas até a vida adulta. As crianças geralmente se tornam nervosas, agressivas e, na maioria das vezes muito melancólica. Sem falar no prejuízo em termos intelectuais, o que pode provocar, em pouco tempo, dificuldades na aprendizagem escolar.

Professor universitário, jornalista e doutor em Comunicação.
Contato: nelsonvalenti@hotmail.com

ivan de carvalho junqueira - direitos humanos




ECA & DIREITOS HUMANOS


Ivan de Carvalho Junqueira*


Há determinadas coisas na vida que, com o passar do tempo, percebemos não ser mero acaso, quão uma simples coincidência. Ademais dos fatos, alguns bastante tristes, outros tremendamente alegres, mas, sobretudo, marcantes, encontramos determinadas pessoas, destacando-se, por evidente, entre as quais, em especial, as significantes. Por estas, exatamente, não deixamos diminuir ou mesmo morrer a chama da utopia à crença no próximo, e não apenas no outro, como se não nos pertencesse, na ânsia pelo devido respeito e por cidadania ou, melhor, pelo seu exercício.




Não sabemos, ao certo, acerca do início e término de uma vida, poderíamos discutir tal perspectiva por anos que, ainda assim, dificilmente chegaríamos a um resultado sobre isto. Contudo, uma vez dispostos aqui, neste mundo, temos de nos entregar e colaborar para que num certo dia, esperamos o mais breve, possamos, conjuntamente, unidos os esforços, atingir um novo horizonte, à colheita de melhores frutos. Num lugar em que todas as pessoas, independentemente de qualquer fator, rechaçadas as distinções por etnia, cor, gênero, credo, idade, liberdade sexual, enfim, possam ser tratadas com igualdade e dignidade.



Propomos, tempos atrás, a realização de uma oficina, em sala de aula (disposta no refeitório), tendo por foco uma abordagem de natureza crítica e construtiva a enfocar o Estatuto da Criança e do Adolescente – ECA e os Direitos Humanos, com alunos entre doze e dezoito anos e, excepcionalmente, até vinte e um anos incompletos. Um ambiente educativo como outro qualquer, a despeito das muitas dificuldades, carecedor – ainda –, de efetivo e maciço incentivo e apoio, a não ser pelo fato de estarmos numa unidade de internação da Fundação CASA/SP, instituição na qual laboramos há mais de três anos.



Resolvi, então, entregar o projeto, tal como o exigível. Haveria, como de praxe, de passar pelo crivo da coordenação e direção.



Tão logo ratificada, competiu-nos efetivá-la, colocá-la in concreto, na esperança de que, ao menos, alguns deles, pudessem se interessar. Ademais disso, ter de competir com outras oficinas, além do xadrez e futebol, realmente, haveria de ser tarefa das mais complicadas, pensávamos. Se já o seria para nós mesmos, imaginem para aqueles para quem, diariamente, por até três anos, o sol nasce quadrado. Não duvidamos – jamais –, do caráter pedagógico da medida socioeducativa, assim como o disciplinado pela Lei n.º 8.069/90, ainda que de internação (em que pese todos os questionamentos em torno da privação de liberdade). Sentimentos de angústia, tristeza e solidão, não raro, caminham juntos, tet-a-tet com o adolescente, ao curso da execução, razão pela qual, sem dúvida, deve ser excepcional. Não nos esqueçamos disto. O ECA não se esqueceu.



Desde o princípio, quando da propositura de uma Oficina de Direitos Humanos, a enfocar teoria e prática, direitos e deveres, Constituição Federal e Estatuto da Criança e do Adolescente, pensei adentrar em terreno espinhoso, ora permeado por amarguras, a começar pela falta de entendimento do que sejam àqueles, cuja (des)construção origina-se, a bem dizer, já no seio da sociedade, imersa no senso comum.




Basta observarmos ao nosso redor, num país que, de acordo com pesquisas, ressalvadas as exceções, ainda crê serem aqueles tão-só para “bandidos”, e que o ECA, não obstante a completude de sua maioridade, não serviria senão ao acobertamento de atitudes de adolescentes, estes seres complicados e de difícil trato (é o que imaginam) e que, no repente, reduzir a idade de responsabilização penal para 16, 15, 14, 13 anos... há, infelizmente, dezenas de projetos no Congresso sob este prisma, a despeito de variadas outras iniciativas a clamar pela adoção de pena de prisão perpétua, oxalá, capital, que, como num toque de mágica, tudo seria resolvido à contenção da alardeada criminalidade, em que pese 90% dos delitos cometidos no Brasil terem por respectivos autores adultos e não jovens e que sendo estes os protagonistas, incidirem suas condutas, invariavelmente, sobre o patrimônio das vítimas e o tráfico ilícito de drogas, e não contra a vida.



Começamos nosso trabalho, em cada qual dos quatro módulos, sob o olhar, pois, da desconfiança. O ambiente socioeducativo constitui um singelo recorte, a despeito do sancionamento, propriamente dito, de toda a elevada carga de estigmas e discriminações observados na coletividade, onde adolescentes em conflito com a lei transparecem como monstros ou anormais.



A despeito dos bons servidores, perante os quais rendemos mais que merecidas homenagens, responsáveis e comprometidos com a constante melhoria de suas ações, os quais ainda vêem nossos adolescentes como adolescentes e não como infratores, muitos outros, à contrapartida, trazem consigo certa perversidade, onde os chamados menores são números, insignificantes.



Ao iniciar da referida oficina, pouco sabiam os adolescentes, por falta mesmo de acesso à educação, acerca dos “direitos humanos” e de seus direitos e deveres enquanto cidadãos (não deixam de sê-lo, ainda que privados da liberdade). Mas, para aqueles que, uma vez coisificados e subestimados por alguns, andar de cabeças sempre baixas e mãos para trás ou pedir licença centenas e centenas de vezes é tarefa diária, apresentar-se-ia improvável a perspectiva.
Com respaldo na Constituição Federal, de 1988 e no diploma infanto-juvenil, e à luz da Declaração Universal de Direitos Humanos, de 1948, aos poucos, didaticamente, foram assimilando, ao reconhecimento, de cada adolescente, como um sujeito de direito e autor de sua própria história.



Foram realizados mais de três dezenas de encontros. Ainda que competindo com várias outras atividades, ministradas de forma simultânea, atingiu-se o número de quase quinhentas presenças, consolidando a média de, aproximadamente, quinze adolescentes por encontro, findo pouco mais de dois meses, até a saída daquela unidade. Ressalte-se que, diversamente das outras, a presença de cada qual dos adolescentes nunca se deu de maneira compulsória, mas flexível, facultada a todos os interessados. Seria, certamente, uma grandiosa contradição defender a plataforma emancipatória do ECA, sepultada a concepção irregular e “menorista” da precedente legislação de 1927 e 1979, oferecendo-lhes atividade de cunho obrigatório.



Muitos acabam se acostumando com meninos e meninas de rua que, desde muito cedo, freqüentam praças e asfaltos, à procura de um lar e de comida; ou, talvez, em malabarismos ao fechar dos semáforos de trânsito ou, ainda, vendendo balas e doces ao adentrar de cada vagão do metrô. Sandros e mais Sandros, em Candelárias e ônibus... Crianças de sete anos laborando em lavouras de laranja ou cana de açúcar; prostituindo-se, aliciadas que são pelo turismo sexual, trocadas, alienadas. Seduzidas pela mercancia ilícita de drogas, preferindo “viver pouco como um Rei, que muito como um Zé”, tal como canta Mano Brown, dos Racionais MC’s. Mortos, precocemente, aos quinze ou dezesseis anos, não mais que isto, no luto de companheiras e filhos, os filhos dos filhos, em busca de cidadania.



Sem margem à dúvida, deve-se buscar, dentre todas as possibilidades, uma real mudança diante da realidade aparentemente estática das relações sociais, in casu, dos adolescentes em conflito com a lei, bem mais por razões éticas do que de ofício. Afinal, por também serem humanos e acima de tudo cidadãos, gente como a gente, devem ser respeitados. Alheio, pois, a qualquer juízo de valor, sem que com isso se comprometa o premente luto às vítimas, o que se mostra irrenunciável.



Fora uma experiência maravilhosa. Um aprendizado para muito além da oficina, mas de vida.

* Bacharel em Direito. Seu mais recente livro publicado é: “Do ato infracional à luz dos direitos humanos” (2009).

domingo, 19 de julho de 2009

crônica - ronaldo duran




ÍDOLO*





As mãos estavam atarefadas em deslizar pelas pernas macias o creme de óleo de amêndoas. Após o banho quente, o complemento incluía, além do hidratante, a escova nos cabelos e mil outros pequenos detalhes tão afeitos à vaidade feminina. A porta do banheiro da suíte estava aberta para ouvir a televisão do quarto de casal.



“O cantor Michael Jackson faleceu devido a uma parada cardíaca...”, a voz do apresentador do jornal das oito a despertou de preocupações consigo mesma. Ela correu para o quarto como um torpedo. Estava morto o ídolo do tempo em que era menina. Ficou pasma da coincidência. Hoje, na hora do almoço, conversando com uma colega do escritório, tocara no nome do cantor. Devido à rádio que tocava no momento uma música da década de 70.



_ “Essa é do tempo da brilhantina”, puxou conversa.



_ “É, e eu curti”, comenta a outra.



_ “Embora fosse minha época, pois sou de 69, não cheguei a aproveitar este tempo.


Impossível ir para discoteca com menos de oito anos de idade”, riram. “Agora peguei o Michael Jacson no tempo do Thriller, em 1984. Fazia sucesso”, disse para amiga.



Ela ali diante do televisor, ouvindo que o Michael havia morrido. Se o acontecimento fosse há dez anos, teria chorado, se descabelado. Nunca fora em shows, mesmo porque o cantor raramente veio ao Brasil. Não por falta de vontade. É que inexistiam chances à época de ela ir a qualquer cidade do mundo na qual o cantor estivesse se apresentando. Era fã comum. Comprara disco, fita e, recentemente, CD e DVD para apreciar o músico.



Quando o ídolo morre é dureza. A mídia ajuda a aguçar o sentimento de tristeza, de perda. Imagens mostrando este ou aquele detalhe para recordar os momentos áureos do artista. Mesmo os que pouco davam trela para o sujeito à época, ficam sensibilizados com a exposição da trajetória de vida do famoso. Para os fãs legítimos, o choro é inevitável. Na hora que chega aos ouvidos a morte do ídolo há baqueado, uma falta de rumo momentâneo. Assemelha-se à perda súbita do emprego ou da morte inesperada de um parente.



Às vezes o impacto não ocorre de imediato. Ela recorda do acontecimento envolvendo os Mamonas Assassinas e Renato Russo em 1996. Era a primeira vez que ídolos seus morriam. Sim, Airton Senna foi antes, mas ela nunca gostou muito de Fórmula 1. Na verdade era a primeira vez que a morte se apresentava tão de perto. Estava na faculdade. Comia um lanche na cantina. Na tevê, a reportagem. E os colegas vidrados na tela. Com a indiferença de céticos, uns zombavam: “é jogada de marketing”, diziam, “onde já se viu dá tanta importância para artista a ponto de virar comoção nacional enquanto nas favelas morrem pilhas de seres humanos todos os dias”. Os fãs, por sua vez, ficavam silenciosos, absorvendo cada gota de notícias e em estado comovente.



Hoje, ela estava sozinha. O marido ainda no serviço. E a obrigação de tratar das duas crianças. Quando por fim os filhos estavam arranjados, banho tomado e alimentados, ela pôde sentar-se no sofá. A mão tateava entre vários DVD em busca do DVD do Michael. Leu a resenha na contra-capa. Mas devolveu o DVD à estante.



Ouviria o DVD quem sabe outro dia. Resolveu dar espaço à televisão. Seria certeiro que apareceriam imagens do músico desde o tempo do The Jackson Five, quando cantando com os irmãos maiores, até as últimas crises de saúde e de personalidade. Destaque para o dia que apareceu com o filho bebê na janela do prédio. Ela sofria pela alma atormentada que acreditava ter o músico, querendo se destacar numa sociedade que por décadas colocara o negro como cidadão de segunda classe. As tentativas de afinar o nariz e europeizar o rosto teriam sido fruto danoso do American Way?



O que importa é que ele veio, cantou, fez gerações se apaixonar por seu estilo, e agora sai da vida como um artista sai do palco.




*Ronaldo Duran, romancista, escreve em jornais. Visite o autor no google.
Contato: ronaldo@ronaldoduran.com

marcos brunini - psicologia evolucionista

POR QUE A IDADE DA PUBERDADE TEM DIMINUÍDO NAS ÚLTIMAS DÉCADAS? II[1]

por Satoshi Kanazawa[2],
























A teoria da estratégia reprodutiva condicional destaca a importância de influências ambientais no timing da puberdade e sugere que as meninas usam a presença ou a ausência de seus próprios pais no lar como um indício do nível provável de investimento paterno que podem esperar de seu companheiro quando começarem a reproduzir. Se seu próprio pai é ausente, aprendem que os homens não são confiáveis, ao passo que se seu pai é presente, daí aprendem a confiar nos homens. Entretanto, há uma peça que falta nessa explicação.

Para que a estratégia reprodutiva condicional evolua entre mulheres, a tendência dos homens para a formação de relacionamentos compromissados e a realização de investimento parental, ou seja, quão confiáveis os homens são como uma fonte de sustentação material, deve ser estável através de gerações. A experiência da mãe com seus companheiros deve ser altamente prognóstica da experiência da filha, uma geração mais tarde. Como isso poderia ocorrer?

Uma hipótese é que as meninas usam a presença ou a ausência do pai em casa como um indicador da instituição casamento na sociedade. Sob esse ponto de vista, a ausência do pai não significa necessariamente a falta de vontade do homem em engajar-se em relacionamentos de longo prazo, mas um alto nível de poligamia na sociedade. Em uma sociedade altamente polígama os homens casados são distribuídos entre suas múltiplas esposas, e não podem passar muito tempo com qualquer delas, nem com sua prole. Assim, quanto mais polígama a sociedade, menos tempo as meninas (ou meninos) ficam com o pai. Ao contrário, em sociedades monógamas, os homens casados têm somente uma esposa, assim podem passar todo seu tempo com sua esposa e crianças. O grau de ausência do pai poderia ser um indicador de micronível (dentro da família) de um grau, em macronível (dentro da sociedade), de poligamia.

Em sociedades polígamas há um incentivo para que as meninas amadureçam cedo, porque toda menina púbere pode se transformar em uma esposa júnior de um polígamo rico, enquanto uma menina pré-púbere não pode. Por outro lado, não há nenhum incentivo para que as meninas amadureçam cedo em sociedades monógamas, porque todos os homens adultos em tais sociedades já são casados (e não podem se casar outra vez). Dada a taxa de presença de pessoas do sexo masculino e feminino de aproximadamente 50-50, as meninas púberes somente podem casar com adolescentes novos, que não têm a riqueza ou o status para sustentar uma família.

Consistente com esta lógica, uma análise de dados interculturais mostra que as meninas entram na puberdade significativamente mais cedo em sociedades polígamas e em sociedades ditas monogâmicas, mas com uma incidência elevada de divórcio (e assim com uma incidência mais elevada de poligamia serial). Desta perspectiva, a idade média da puberdade caiu acentuadamente nos Estados Unidos nas últimas décadas porque a taxa de divórcio (e assim a incidência de novo casamento para homens, isto é, poligamia serial) aumentou dramaticamente.

O mecanismo bioquímico pelo qual o divórcio parental precipita a puberdade mais cedo nas meninas não é conhecido. O psicólogo evolucionista do desenvolvimento Bruce J. Ellis, da Universidade do Arizona, sugere que os feromônios (uma substância química que viaja de um indivíduo a outro para que o primeiro influencie o comportamento do último) emitidos pelo padrasto e por outros homens não relacionados ao agregado familiar possam provocar a antecipação da puberdade nas meninas. Este é um dos mistérios ainda presentes na psicologia evolucionista.




Pesquisa e tradução: Marcos Brunini (marcosbrunini@yahoo.com.br)






[1] Why has the age of puberty declined in recent decades? II, disponível em http://blogs.psychologytoday.com/blog/the-scientific-fundamentalist/200810/why-has-the-age-puberty-declined-in-recent-decades-ii, acessado em 04/02/2009.

[2] Satoshi Kanazawa, psicólogo evolucionista, leciona na London School of Economics and Political Science e é coautor (com Alan S. Miller) de Por Que Homens Jogam e Mulheres·Compram Sapatos - Como A Evolução Molda Nosso Comportamento. Rio de Janeiro: Prestigio Editorial. 2007.